Ha pasado que la vida, Dios o un ser superno nos tiene destinado
un camino; un horizonte el cual tarde que temprano debemos seguir. Y aunque se
hagan mil atajos, tomemos caminos largos o simplemente nos pausemos vamos a
llegar a ese lugar y más vale aceptar lo que la vida nos tiene deparado.
Sucede que un día conoces a
alguien que te gusta por un momento y que al pasar de los años te vuelves a
reencontrar y te das cuenta que es la persona que tiene todo lo que estabas
buscando; amor, felicidad, paz y es allí donde el destino te habla, te grita a
la cara que debes aprovechar.
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