Ella tiene esos labios, esa mirada, ese acelere que me trae loco, no sé cómo hacerlo para hacer que mi mundo esté todo el tiempo en tormenta y en paz a la vez.
Era el amor encarnado en Mujer, pero yo como lo sabemos hacer los idiotas, ma heri, la maté y lq convertí en el demonio que ahora es.
¡¿Por qué la cambie?! Ella era, ¡Dios!, Era preciosa, su manera tan natural de sonreír y reír a carcajadas, hacia que me perdiera en un universo, em universo de su vida donde verla era lo que mas anhelaba. realmente amaba esa manera en que manipulaba el viento que la hacia ver más humana, más errónea, para que la amase así, natural; ella era algo así como perfecta, amaba sus berrinches, ¡endemoniados berrinches!, amaba como sus crespos, esos que se metían cuando la besaba, se enredaban entre sí para darle ese aire especial que ella traía.
La amé y la amo aún amo ese jodido genio que la convertia en otro ser, amaba cada efecto y defecto de ella, amaba cada palabra, cada maña, cada hazaña, amaba que ella me amará pero la heri, la maté, la rompi, hice de ella un profundo océano de dolor, la convertí en eso que odié, pero me odio más a mi por convertirla en eso, porque en realidad aún la amo con toda el alma.
Nadie, ninguno en ningún lugar podrá verla como la vwn mis ojos, amarla como.la ama mi corazón, sentirla como la sintió mi piel, lo peor de todo es que la extraño, extraño contarla beso a beso, extraño medirla a caricias, extraño hacerla mía entre sonrisas.
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