martes, 26 de julio de 2016

Mi cama ha sido testigo de todo, las noches y madrugadas en las que el dolor y el insomnio se hacen mejores amigos y no dejan que mi alma descansé en paz.
Mi cama ha sido testigo de todo, las lágrimas, el amor y la crueldad.
Mi cama, mi amada y fiel cama, fue testigo de esa brutal muerte que se efectuó en ella, cuando tú decidiste arrancarme el corazón dejándome sin posibilidades de volver a amar.

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