Conozco la vida de la niña buena, siempre sufriendo y llorando por las cosas que los otros hacen. Pero ¡No Más! Me cansé de ese papel en el que me encasillaron. La esencia misma de mi vida es ser tan yo que puedo convertirme en lo que más deseo, y eso me hará tan profundamente feliz que no importa a los que lleve en mi camino.